5. julio 2026
EXPANSIÓN - Series de 90 segundos: el formato vertical que ya mueve 11.000 millones llega a España.
Mirar el móvil mientras esperas el metro se ha convertido en la estampa más cotidiana de toda una generación. Y los datos lo confirman: según el último estudio de tendencias de medios digitales de Deloitte, la Generación Z dedica un 54% más de tiempo a consumir contenido en redes sociales y un 26% menos a ver películas que las generaciones anteriores. Cerca del 78% de su consumo audiovisual ocurre en vertical y desde el móvil. La pregunta, por tanto, ya no es si la ficción se adaptará a esa pantalla, sino quién lo hará primero y mejor.

En España, la respuesta tiene nombre: Anafilms Studios. Una productora con casi veinte años de trayectoria en cine, televisión y publicidad que acaba de dar un salto al que muchos todavía miran con recelo: el del vertical drama premium, las series concebidas desde su primer fotograma para verse en un teléfono, en formato 9:16, con episodios de entre 60 y 90 segundos de altísimo impacto emocional.

De China al bolsillo de medio mundo
El fenómeno no es nuevo en el mundo, aunque sí en nuestro país. Nacidos en China bajo el nombre de duanju, los microdramas verticales se han consolidado como una tendencia global que ya mueve más de 11.000 millones de dólares anuales, con previsiones que apuntan a 14.000 millones en 2026. No es un experimento de nicho: es una industria en plena explosión.
¿Llega tarde a España? Ana Prieto (Madrid, 29 junio de 1976), directora de Anafilms Studios, le da la vuelta a la pregunta. “Más que llegar tarde, creo que estamos llegando en el momento adecuado, más maduro en nuestro mercado, para construir una industria sólida y competitiva desde el principio. Ahora ya sabemos que no es una tendencia temporal. Hay audiencias, modelos de suscripción, inversión y datos que respaldan el crecimiento del formato”. Y reivindica lo que el país puede aportar: “España cuenta con algo muy valioso: talento creativo, capacidad de producción y una gran tradición narrativa. Entrar en este momento nos permite aprender de lo que ya ha funcionado en otros mercados y adaptarlo a nuestra cultura cinematográfica”.
El punto de inflexión, cuenta, llegó observando el éxito de las plataformas de short drama en Asia y después en Estados Unidos. “Nos dimos cuenta de que no se trataba simplemente de adaptar contenidos al formato vertical, sino de crear un nuevo lenguaje narrativo pensado desde el origen para la pantalla del móvil”. Lo resume con una frase que funciona casi como declaración de principios: “El futuro de la ficción no cabe en un móvil, pero los short dramas sí. La ficción convencional tiene sus pantallas y nosotros las nuestras, que son, aproximadamente, 7.420 millones de smartphones activos”.
Escribir para 90 segundos
El verdadero desafío creativo está en escribir para 90 segundos. Una serie tradicional dispone de 50 minutos para construir personajes, tejer tensión y emocionar. El vertical drama tiene minuto y medio por episodio. ¿Cómo se escribe algo así sin que parezca un anuncio largo o un TikTok con argumento?
“Mucha gente piensa que un microdrama es una versión reducida de una serie tradicional, cuando en realidad necesitas crear una escritura completamente diferente”, explica Prieto. “La clave está en condensar la emoción y el conflicto sin perder profundidad. Enganchar desde el principio”. El objetivo, insiste, no cambia respecto a cualquier ficción: “personajes con los que conectar, conflictos que le atrapen y una razón para querer continuar. El formato cambia, pero las reglas fundamentales de la narración siguen siendo las mismas. La intensidad sustituye a la duración”.
No es improvisación, y ella lo deja claro: “Un guion para un short drama se escribe habiendo visto muchos short dramas antes y habiendo analizado todo eso”. Es un oficio nuevo con sus propias reglas, y dominarlo exige estudiarlo.
El cambio tampoco se queda en el guión. Cuando un director de fotografía que lleva toda la vida componiendo en horizontal se enfrenta al plano vertical, todo el rodaje se replantea. “La ficción vertical no consiste simplemente en girar una cámara. Obliga a repensar cómo cuentas una historia en cada fase del proceso, empezando por el guion hasta el montaje final. Ha sido un aprendizaje colectivo para todo el equipo y, precisamente por eso, también una experiencia muy enriquecedora”.

Una serie construida con su público
La primera apuesta de Anafilms se llama Los Secretos de Montesierra, una ficción de misterio concebida como una serie 360º: viva, participativa y abierta. La historia se adentra en un territorio donde el terror sobrenatural y los romances adolescentes se cruzan sin piedad: atmósfera inquietante, misterios que respiran en la oscuridad y vínculos emocionales llevados al límite, en una mezcla que bebe del pulso paranormal de Poltergeist y de la intensidad juvenil de El Internado. Una propuesta tan reconocible para la Generación Z como diseñada al milímetro para engancharla. Y la comunidad ha estado dentro desde el principio: del casting abierto al seguimiento del rodaje en redes, pasando por la interacción con los propios personajes. “La serie no solo se ve, se vive con la audiencia”, resume Prieto.
¿Hasta dónde llega esa participación? “Escuchamos mucho las opiniones de nuestra comunidad Montesierra. Ha sido un gran baremo: qué personaje tiene más enganche, con qué trama conectan más… No te digo que no a que puedan influir en el final de la serie”. Eso sí, marca un límite sano: “Creo que es importante no perder la visión creativa de la serie. Por supuesto escucharemos a todos los fans. La serie es para ellos”.
Prestreno de cine para algo que nace en el móvil
El 17 de junio, los Cines Capitol de Madrid acogerán el prestreno de los primeros episodios, convirtiendo a Montesierra en la primera producción de vertical drama proyectada en una sala de cine en España. La paradoja es deliberada y Prieto la disfruta: “La premiére es en los Capitol porque estamos tan contentos con el resultado que queremos compartirlo con la mayor cantidad de amigos posible. Y, por ahora, no existe ningún smartphone de ese tamaño… así que…”. De momento llevan doce capítulos rodados y, en función de la acogida del público, irán ampliando la serie.
Pero hay un mensaje de fondo: “Puede parecer una contradicción, pero en realidad es una forma de demostrar que lo importante sigue siendo la historia. La ficción vertical nace para el móvil, pero detrás hay guion, dirección, interpretación y producción audiovisual de primer nivel”. La serie estará disponible al día siguiente en su entorno natural, el móvil, a través de Dramyx, la plataforma propia de la productora.
Dramyx: una nueva plataforma
Lanzar una plataforma cuando Netflix, HBO, Disney+ y hasta TikTok compiten por cada segundo de atención podría parecer una temeridad. Prieto no entra en comparaciones, pero tiene claro su espacio: “Dramyx nace para cubrir un hueco que ellos no están ocupando: el de las series premium en formato vertical,creadas específicamente para el móvil. Además, queremos convertirla en un punto de encuentro entre creadores, audiencia y marcas, donde estas últimas puedan contar sus historias o participar como coproductoras a través del branded entertainment”.
Su ambición está medida, pero es firme: “No aspiramos a ser una plataforma más. Aspiramos a ser la plataforma de referencia para la ficción vertical en español”. Y sobre el tamaño del reto, una cuenta optimista: “Trabajamos para convencer a los usuarios de esos 7.420 millones de smartphones activos. No de todos, claro. Con un millón nos sirve”.

¿Moda pasajera o nuevo lenguaje?
Queda la gran pregunta, la que sobrevuela toda conversación sobre el formato: ¿estamos ante el nacimiento de un lenguaje audiovisual con identidad propia, como lo fue la televisión frente al cine, o ante una moda que las grandes plataformas absorberán en cinco años?.
Prieto no profetiza, prefiere apoyarse en lo que conoce. “Nosotros nos dedicamos a contar historias, emocionar y conectar con el público. Eso es lo que llevamos haciendo casi veinte años. Lo que vemos es una nueva forma de consumir contenido y una oportunidad para llegar a audiencias que quizá no conectaban con los formatos tradicionales. Vivimos en un mundo mobile first. Las pantallas cambian, pero la necesidad de entretener y emocionar sigue siendo la misma. ¿Quién no ha visto alguna vez una película o un capítulo en el móvil mientras iba en metro o aprovechando un rato libre? Lo importante no es dónde ves la historia, sino que te atrape”.
Lo que viene
Y el ritmo no se detiene: Anafilms ya trabaja en dos nuevos proyectos, siempre con el misterio como sello de la casa. El primero, Criogenia: los ricos también mueren, transcurre en Vita Nova, una clínica antiaging secreta en mitad de la nieve eterna donde los megarricos intentan burlar a la muerte a golpe de talonario (criopreservación, clonación, rejuvenecimiento celular); pero entre sus pasillos de mármol el verdadero deterioro es moral, hecho de traiciones, venganzas y secretos inconfesables. El segundo, Cruceros de traición, embarca al espectador en el Bella Mediterránea, donde la pasión, el poder y el crimen se entrelazan y nadie está a salvo porque todos esconden algo. Dos apuestas que confirman que, para el vertical drama español, esto no ha hecho más que empezar.
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CRISTINA ACEBAL Actualizado 17 JUN. 2026 - 07:54
